SANTO DOMINGO. Gary Sánchez continúa escribiendo su nombre entre los grandes bateadores dominicanos de las Grandes Ligas y está a solo un cuadrangular de alcanzar una cifra histórica: 200 jonrones en su carrera.
“El Kraken”, de 33 años y en su duodécima temporada en MLB, acumula 199 cuadrangulares, cifra que lo coloca en el puesto 33 entre los jugadores dominicanos con más vuelacercas, empatado con Willy Adames, César Cedeño y Juan Uribe.
Sin embargo, el dato que hace todavía más especial su trayectoria es su dominio entre los receptores dominicanos. Sánchez es el líder histórico de jonrones de jugadores quisqueyanos en la posición de catcher, con 160 de sus 199 vuelacercas conectados mientras defendía detrás del plato.
Una marca que sobresale entre los receptores
Sánchez supera ampliamente a otros destacados receptores dominicanos. Miguel Olivo terminó su carrera con 145 jonrones, 129 de ellos como receptor, mientras que Tony Peña conectó 107, con 106 defendiendo la receptoría. Welington Castillo, por su parte, concluyó su carrera con 98 cuadrangulares.
Aunque en la actualidad Sánchez ha perdido el rol de receptor titular, su producción ofensiva establece una referencia importante para la nueva generación de máscaras dominicanas que juega en las Mayores.
Entre los receptores criollos activos aparecen Yainer Díaz, con 67 jonrones; Austin Wells, con 46; Agustín Ramírez, con 23; y Samuel Basallo, con 20. La marca de Sánchez representa, por tanto, una vara considerablemente alta para quienes vienen detrás.
El poder como constante
La carrera de Sánchez ha estado marcada por altibajos ofensivos, lesiones y cambios de organización, pero existe una característica que se ha mantenido prácticamente intacta: su capacidad para conectar extrabases y desaparecer la pelota.
También existe una particularidad estadística que puede generar confusión. Carlos Santana suma 335 jonrones en las Grandes Ligas y llegó a las Mayores como receptor, pero desarrolló la mayor parte de su carrera en la primera base y como bateador designado. De sus 335 cuadrangulares, apenas 43 fueron conectados mientras actuaba como catcher.
Por eso, cuando se habla específicamente del poder ofensivo de los receptores dominicanos, Gary Sánchez ocupa la cima y está a las puertas de una cifra redonda que resume una carrera construida a fuerza de batazos largos.
El próximo cuadrangular no será simplemente el número 200. Será también otro capítulo en una historia que convirtió a Sánchez en el máximo jonronero dominicano desde la posición número dos.
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